Inaugurada en 1915, la Galería Güemes se convirtió en el primer rascacielos de Buenos Aires, con sus 14 plantas que se alzan sobre la calle Florida. En aquella época, simbolizaba el auge económico de Argentina y la ambición de la ciudad de rivalizar con París como capital moderna.

Galería Güemes, Buenos Aires
Entra en Galería Güemes, un deslumbrante edificio emblemático de estilo Art Nouveau escondido en la calle Florida de Buenos Aires. Es mucho más que un simple centro comercial: este rascacielos histórico cuenta con escaleras de mármol, cúpulas con vidrieras, ascensores antiguos y un mirador en la azotea con unas vistas impresionantes de la ciudad. Hoy en día, su teatro subterráneo, el Teatro Astor Piazzolla, acoge uno de los espectáculos de tango con cena más famosos de la ciudad. Una visita a la Galería Güemes combina historia, arquitectura y cultura, lo que la convierte en una parada imprescindible, tanto si estás haciendo turismo, de compras o disfrutando de una noche de tango argentino.
Qué te puedes encontrar cuando visites la Galería Güemes

Una joya oculta del Art Nouveau
Entra en la Galería Güemes y te sentirás transportado a la Belle Époque. La galería está decorada con cúpulas de vidrieras, detalles dorados y forjas decorativas, lo que la convierte en uno de los mejores ejemplos de arquitectura Art Nouveau de Buenos Aires. Al pasear por sus pasillos, parece que te adentras en otra época, en la que el comercio, la cultura y la elegancia se fusionaban a la perfección.
Un teatro con alma: el Astor Piazzolla
Escondido bajo la galería se encuentra el Teatro Astor Piazzolla, un teatro que parece un joyero y que lleva décadas acogiendo espectáculos de tango. Su ambiente al estilo Cabaret y sus interiores revestidos de terciopelo crean un espacio íntimo donde la música y la danza cobran vida. Asistir al espectáculo «Piazzolla Tango Show» aquí es más que un simple entretenimiento; es rendir homenaje al genio del compositor Astor Piazzolla, que fusiona el tango tradicional con el jazz y las influencias clásicas.
Sube a lo alto del primer rascacielos de Buenos Aires para disfrutar de las vistas
Cuando se inauguró en 1915, la Galería Güemes fue el primer rascacielos de la ciudad. Su mirador, situado en la planta 14, sigue regalando a los visitantes unas vistas panorámicas impresionantes del perfil urbano de Buenos Aires. Desde aquí puedes ver lugares emblemáticos como el Obelisco, el Palacio Barolo e incluso el Río de la Plata brillando a lo lejos, una perspectiva que te da una idea real de la magnitud y la grandeza de la ciudad.
Súbete al ascensor de jaula de estilo vintage
Una de las características con más encanto de la Galería Güemes son sus ascensores originales de hierro forjado. Estos ascensores de jaula de estilo vintage, que siguen funcionando hoy en día, no solo son prácticos, sino que también nos recuerdan la modernidad y el diseño de principios del siglo XX. Entrar aquí es como seguir los pasos de los escritores, artistas y visitantes que en su día hicieron de esta galería su hogar.
Un lugar legendario y famoso
La Galería Güemes lleva mucho tiempo siendo un imán para las mentes creativas. El aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry estuvo aquí mientras escribía partes de «Vuelo nocturno», mientras que el novelista argentino Julio Cortázar incluyó el edificio en sus relatos cortos. Su presencia, junto con la de artistas, residentes e intérpretes a lo largo de décadas, le da a la galería un peso literario y cultural que hace que su atractivo vaya más allá de su belleza arquitectónica.
Desde 1915 hasta hoy: el legado de la Galería Güemes
El nacimiento de un lugar emblemático (1915)
Diseñado por Francisco Gianotti
El arquitecto italiano Francisco Gianotti, conocido por sus creaciones de estilo Art Nouveau, combinó elegancia e innovación en este edificio. La Galería Güemes incorporó una estructura de acero y ascensores eléctricos, que en aquella época eran elementos de vanguardia.
Un centro de cultura y sociedad
Más allá de ser una galería comercial, la galería se convirtió rápidamente en un punto de encuentro cultural. Allí había oficinas, pisos de lujo, cafeterías y el teatro original en el sótano, lo que lo convertía en un espacio donde convivían el comercio y el arte.
Hogar de personajes famosos
La galería atraía a personajes destacados, entre ellos Antoine de Saint-Exupéry, que escribió aquí parte de Vuelo nocturno, y el icono literario argentino Julio Cortázar, que inmortalizó el edificio en sus relatos cortos. Su legado le da un toque de misterio literario al lugar.
La época dorada del teatro
El Teatro Astor Piazzolla, antes conocido como el teatro de la Galería Güemes, fue el anfitrión de conciertos, espectáculos de tango y veladas culturales a lo largo de todo el siglo XX. Era un sitio donde se reunía la élite para disfrutar del animado ambiente nocturno de Buenos Aires.
Restauración y renovación (2010)
Tras décadas de deterioro, el edificio fue objeto de una importante restauración en 2010, que le devolvió su esplendor original de la Belle Époque. Hoy en día sigue siendo un lugar emblemático, que combina una galería comercial, un teatro y un observatorio histórico.
En el interior de esta obra maestra del Art Nouveau
Elegancia e influencias europeas
- La visión de Francisco Gianotti: El arquitecto italiano Francisco Gianotti diseñó la galería para poner de relieve la identidad moderna de Buenos Aires, lo que le valió su reputación como figura destacada del Art Nouveau en Argentina.
- Lo mejor del Art Nouveau: Las curvas amplias, los motivos florales y la forja ornamentada son lo más destacado del arte decorativo de este movimiento.
- Una mezcla de estilos: Los arcos góticos y los elementos neoclásicos le dan un aire majestuoso, reflejando el carácter cosmopolita de Buenos Aires a principios del siglo XX.
- Cúpulas de vidriera y luz natural: Las cúpulas decorativas y las claraboyas iluminan la galería con luz de colores, creando un ambiente teatral.
- Escaleras de mármol y detalles refinados: Las escaleras de caracol, las barandillas de bronce, la piedra tallada y los azulejos de mosaico reflejan el espíritu de la Belle Époque.
Innovación y espacios culturales
- El primer rascacielos de Buenos Aires: Con sus 14 plantas, la Galería Güemes fue el primer rascacielos de verdad de la ciudad, con una estructura de acero y hormigón armado que resultaban revolucionarias en 1915.
- Ascensores históricos: Las jaulas de hierro forjado, que aún se utilizan, reflejan tanto la innovación tecnológica como el estilo artístico del Art Nouveau.
- Teatro Astor Piazzolla, en el sótano: El teatro subterráneo da continuidad a la misión cultural de la galería, con una disposición íntima de asientos al estilo Cabaret que combina el servicio de cena con vistas al escenario.
Qué saber antes de tu visita
- Address: La Galería Güemes está en Florida 165, Microcentro, Buenos Aires, justo en el animado centro histórico de la ciudad.
- En metro (subte): La estación más cercana es Florida Station, en la línea B, a solo 2 o 3 minutos andando. Otras paradas cercanas son «Catedral» (línea D) y «Perú» (línea A), ambas a menos de 10 minutos a pie.
- A pie: La galería está a solo 5–10 minutos de los principales lugares de interés, como el Obelisco y la Plaza de Mayo.
- En taxi o en coche compartido: Los taxis y los servicios de transporte compartido pueden dejarte en cualquiera de las dos entradas (calle Florida o calle San Martín). La entrada de San Martín está menos concurrida y resulta más atractiva a primera vista.
- Elige tu entrada: La entrada de la calle San Martín ofrece la vista más impresionante de la fachada y está menos concurrida que la del lado de la calle Florida.

- Horario de atención: La Galería Güemes abre de las 8:00 a las 20:00 los días laborables (de lunes a viernes) y de las 9 de la mañana a las 3 de la tarde los sábados. La galería sigue cerrada los domingos. Sin embargo, las tiendas, los restaurantes y el teatro Piazzolla Tango, así como los locales individuales que hay dentro de la galería, tienen sus propios horarios de atención.
- Servicio de cena: Empieza alrededor de 19:00, con un menú argentino de varios platos que crea el ambiente perfecto para la velada.
- Espectáculo de tango de Piazzolla: Empieza a las 21:00 y dura unos 90 minutos. Las actuaciones cuentan con músicos, cantantes y bailarines en directo que interpretan las revolucionarias composiciones de tango de Astor Piazzolla.
- Visitas a la azotea del Observatorio: Normalmente está disponible los jueves a las 16:00, aunque el tiempo puede variar según la temporada de temporada. Las visitas al atardecer son muy populares, así que reserva con antelación si quieres disfrutar de las vistas a la hora dorada.

- Aseos: Está en la zona del teatro y la galería comercial, y se puede llegar fácilmente mientras hay espectáculos.
- Ascensores: La galería sigue utilizando sus ascensores antiguos originales, aunque puede que no se adapten a todas las necesidades de accesibilidad.
- Acceso al observatorio: Solo se puede acceder a la azotea por una estrecha escalera de caracol, por lo que no es apta para sillas de ruedas ni para personas con movilidad reducida.
- Apto para familias: Los niños son bienvenidos en el teatro, aunque los padres deberían consultar las recomendaciones de edad antes de realizar la reserva, ya que los espectáculos nocturnos quizá no sean adecuados para los más pequeños.

- El Querandí: Una parrilla histórica y local de tango donde sirven cortes clásicos de carne argentina, empanadas y vinos Malbec, a un paso de la calle Florida.
- Café Tortoni: Fundado en 1858, este legendario café sirve pasteles, café y aperitivos tradicionales. Perfecto para hacer una parada antes del espectáculo en un lugar lleno de historia porteña.
- Cabaña Las Lilas: Situado en Puerto Madero (a 10 minutos en taxi), este restaurante de alta cocina especializado en carnes destaca por sus vistas al río y su cocina argentina de lujo.
- Santos Manjares: Una parrilla informal muy popular entre los de aquí por sus carnes a la brasa, el queso provoleta y su servicio tan simpático, a unos 10 minutos de la galería.

- Teatro Colón (10 minutos): Considerado por muchos como uno de los mejores teatros de ópera del mundo, el Teatro Colón es una visita obligada para los amantes de la música y la arquitectura. Las visitas guiadas te permiten descubrir sus impresionantes interiores, mientras que las actuaciones nocturnas dan vida al lugar.
- El Obelisco y la Avenida 9 de Julio (5 minutos): A solo un paseo de la Galería Güemes, el Obelisco se alza imponente en el corazón de la avenida más famosa de Buenos Aires. Esta amplia avenida, llena de teatros, tiendas y cafeterías, es perfecta para dar un paseo por la ciudad y disfrutar de su ambiente.
- Plaza de Mayo y Casa Rosada (10 minutos): La Plaza de Mayo, la plaza histórica de Buenos Aires, está rodeada de lugares emblemáticos como la Catedral Metropolitana y la Casa Rosada, el icónico palacio presidencial rosa de Argentina. Es un lugar lleno de historia y con gran importancia política.
- Palacio Barolo (15 minutos): Diseñado por el mismo arquitecto que la Galería Güemes, el Palacio Barolo es un edificio impresionante inspirado en la Divina Comedia de Dante. Los visitantes pueden recorrer sus singulares interiores y subir al faro para disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad.
Preguntas frecuentes sobre la Galería Güemes de Buenos Aires
Se construyó en 1915 y lo diseñó el arquitecto italiano Francisco Gianotti, lo que lo convirtió en el primer rascacielos de Buenos Aires.
Su mezcla de diseño Art Nouveau, cúpulas con vidrieras y ascensores históricos la convierten en una de las galerías más bonitas de la ciudad.
Los apartamentos privados no están abiertos al público, pero en las visitas guiadas te cuentan sus historias y te hablan de su legado.
A diferencia de las galerías comerciales habituales, la Galería Güemes combina historia, arquitectura, un mirador en la azotea y un teatro de tango, todo en un mismo lugar.
Ambos los diseñó Gianotti, pero mientras que el Palacio Barolo se inspira en la Divina Comedia de Dante, la Galería Güemes destaca por su elegancia Art Nouveau y sus espacios culturales.
Sí, la galería comercial y las tiendas están abiertas al público, y las entradas para el mirador se pueden comprar por separado.
Las tiendas suelen abrir de 9:00 de la mañana a 8 de la tarde, aunque los horarios de los espectáculos y del observatorio varían.
Los precios de las entradas varían según el paquete que elijas. Las opciones suelen incluir entradas solo para el espectáculo o experiencias que combinan cena y espectáculo, con precios que van desde las localidades más económicas hasta las mesas premium más cercanas al escenario.
Sí, te recomiendo encarecidamente que realices una reserva con antelación. El aforo del teatro, con sus asientos al estilo Cabaret, es limitado, y los paquetes de cena más populares suelen agotarse con varios días de antelación.
Las entradas se pueden comprar solo para el espectáculo o como paquete de cena y espectáculo. Las entradas para la cena suelen incluir un menú argentino de tres platos con vino o refrescos, mientras que las entradas solo para el espectáculo dan acceso a la función.
Los asientos se asignan por categoría. Mesas para cenar cerca del escenario o butacas tipo teatro más atrás. Dentro de cada categoría, el personal del recinto asigna los asientos para garantizar una buena visibilidad del escenario.
No, normalmente abre solo algunos días, a menudo los jueves a las 16:00.
Las entradas se venden en la entrada o a través de visitas guiadas; algunas agencias también ofrecen la posibilidad de realizar la reserva por internet.
Las visitas guiadas y las entradas combinadas a veces te dan acceso prioritario; comprueba la disponibilidad con antelación.
Sí, los guías locales ofrecen visitas guiadas centradas en su arquitectura y su historia cultural.
Se puede entrar por las dos, pero la entrada de la calle San Martín tiene la fachada más impresionante.
Está a solo 5-10 minutos andando de cualquiera de los dos lugares emblemáticos, justo en el centro de la ciudad.
Encontrarás librerías, tiendas y cafeterías que combinan el encanto local con un entorno histórico.
Se puede acceder a la galería, pero al mirador solo se llega por unas escaleras.
Sí, los ascensores de jaula antiguos siguen en uso y forman parte de la experiencia.
Sí, las familias son bienvenidas, aunque a los niños pequeños puede que les resulte un poco tarde el espectáculo de tango.
Sí, el edificio es seguro y la calle Florida está muy transitada, aunque hay que tomar las precauciones habituales en las ciudades.
Sí, de vez en cuando se organizan eventos especiales y tours; echa un vistazo al programa.
El teatro cuenta con mesas para cenar al estilo Cabaret y butacas normales, lo que garantiza una buena visibilidad del escenario.
En este teatro se celebran sobre todo espectáculos de tango, aunque de vez en cuando también hay conciertos y eventos culturales.
Se recomienda ir de ropa elegante pero informal, sobre todo para la cena con espectáculo de tango.
Normalmente se permite hacer fotos sin flash; consulta con el personal antes de grabar un vídeo.







